El 31 de octubre celebramos como colegio
nuestro aniversario. Este año cumplimos 43 años de estar educando a los niños y
a los jóvenes de Bogotá y de muchas partes de Colombia y del mundo, en dos
principios fundamentales: ser excelentes seres humanos y ser hombres y mujeres
con firmes creencias y principios.
viernes, 28 de octubre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
¿Qué significa cuidar de las personas que son importantes para mí? (6)
El fin de semana anterior tuvimos la grata
experiencia de participar en nuestro primer Modelo de Naciones Unidas titulado
SACMUN VIII, que se desarrolló en la Universidad del Rosario. Quiero felicitar
a Nelson Salazar, nuestro Sponsor, quien realizó un trabajo destacado con
nuestros estudiantes: Alejandra Calderón, Daniela Rodríguez, Henry Herrera, Daniel
Cárdenas, Nikol Hernández, Nicolás Torres, Natalia Fonseca, Andrés Toquica,
Daniela Monroy, César Borrero y Leonardo Pulido. A ustedes los quiero felicitar
por haber aceptado el reto de "añadir importancia" a lo que día a día
hace cada uno.
De esto precisamente quiero hablarte en
esta ocasión, de gastar el tiempo haciendo un trabajo importante. Lo ilustraré
con un ejemplo que es lo totalmente opuesto al "añadir importancia a lo
que hago". El sábado 24 salí de la Universidad a las 4:20 p.m. y estaba
cayendo en el centro de Bogotá un verdadero palo de agua, crucé corriendo la
plazoleta del Rosario con dirección a la estación "Museo del Oro".
Entré por el costado más cercano, el oriental, preciso el que no tiene venta de
tarjetas, sino solo servicio de recarga; debo advertir que al no ser usuario
frecuente de Transmilenio, no llevo conmigo tarjeta para abordar el servicio.
Para poder adquirir la tarjeta de ingreso
tenía dos opciones. La peor era salir al chubasco de agua y entrar por el otro
lado de la estación, el costado occidental; y la mejor, que fue la que preferí
para no mojarme, tratar de persuadir a uno de los funcionarios de Transmilenio,
los que visten chaqueta color café, y a quien llamaremos Angel, sólo por
Angelcom, la compañía que presta el servicio de venta de tiquetes, para que me
permitiera ingresar, ir por dentro de la estación hasta el otro lado (sólo mide
unos 50 ó 60 metros) y comprar el tiquete. El funcionario, "Angel",
encontró todo tipo de trabas a esta posibilidad que yo le planteaba diciéndome:
que debía pagar inmediatamente antes de entrar, si recuerdas, no había como
hacerlo por ese lado de la estación; que esperara a que escampara y saliera a
dar la vuelta a la estación; que tampoco podía él o su compañera funcionaria,
"Angelita", que estaba al lado de él, hacerme el favor de acompañarme
hasta el otro lado para comprar la tarjeta; ni mucho menos pensar en que él me
hiciera el favor de comprarla mientras yo lo esperaba. "Angel" no
encontró ninguna opción viable, la verdad es que tampoco le importó ofrecer a
un cliente una solución, sino que prefirió enfocarse en los obstáculos, los
problemas. Mientras me llenaba de la paciencia del Santo Job, para no
embejucarme, le expliqué una de las grandes diferencias entre el pensamiento
occidental (el nuestro) y el oriental, diciéndole que en donde nosotros, los
occidentales, vemos problemas, ellos, los orientales, ven oportunidades.
Nada valió, ni la paciencia, ni los
argumentos, ni las alternativas,... nada que no fuera entrar por el otro lado
donde sí podía adquirir el tiquete, ya sea que tuviera que mojarme o esperar a
que escampara.
Con este detallado ejemplo, quise
mostrarte precisamente lo que NO hay que hacer para "añadir
importancia". Al final, me tocó hacerle señas a un policía bachiller
que vi al otro lado de la estación para que me ayudara comprando el pasaje, y
efectivamente lo hizo, qué buen espíritu de servicio.
Es claro que las personas quieren realizar
trabajos importantes, y cuando eso no sucede, encontramos "Ángeles" o
"Angelitas", que nos dan una clara muestra de lo que hace una
persona, cuando considera que su trabajo no es importante.
Y ahora te pregunto, ¿qué es más
importante?: ¿destacarte por prestar un servicio a una persona aunque tengas
que ajustar el procedimiento para lograrlo? o ¿desatender y desoír a la persona
que te solicita, y que se las arregle como pueda, con tal de que no te saquen
de la zona de comodidad a la que estás acostumbrado?
Tú como yo cuando hacemos un trabajo
importante queremos sentir que lo hemos logrado, que hemos cumplido, que hemos
influido en otros, porque deseamos la "excelencia". Cuando nuestros
muchachos dijeron que sí a participar en el Modelo de Naciones Unidas lo
hicieron porque anhelaban hacer algo importante, porque querían crear un
impacto, sobresalir, destacarse por algo que valiera la pena. Las personas
quieren importancia.
Tu tarea como líder de tu vida, de tus
hijos, de tu familia, de quienes diriges es agregarles importancia. Para
hacerlo, hay muchas maneras, una de ellas es hacerlos parte de algo que valga
la pena. Y aquí quiero contarte otra historia, que me ha pasado recientemente.
La persona de quien te voy a hablar es
Rafael un gran amigo. En abril nos invitó a un grupo de muy buenos amigos a
entrenarnos para correr en la Media Maratón de Bogotá 2011. Debo confesarte que
a mí nunca me ha gustado correr, siempre he preferido otros deportes; sin
embargo, él nos hizo ver no solo las ventajas para la salud, sino la gran
satisfacción personal de participar en una maratón, de sentirse animado por la
gente, de sentirse capaz de lograr llegar a la meta, de cruzar la meta. Nos
emocionó tanto querer vivir y sentir todo ello, que nos pusimos juiciosos a
entrenar, y desde abril a la fecha seguimos corriendo todos los martes y jueves
por la noche y los sábados temprano. A lo largo de este tiempo hemos corrido la
Media Maratón de Bogotá, la Carrera Atlética Internacional Ciudad de Soacha,
incluso nuestras esposas empezaron a entrenar al ver nuestra continuidad y
corrieron el domingo pasado "La Carrera de la Mujer". En octubre
correremos juntos la "Nike We Run 2011". Lo que empezó como un
prepararnos para la Media Maratón se convirtió en el deseo de correr todo el
Calendario Atlético, corriendo carreras cada vez más exigentes.
En el largo o corto caminar por la vida,
haz encontrado demasiadas personas que se contentan con demasiado poco, caen en
la zona de comodidad y permanecen allí en vez de perseguir metas de
importancia. Tú que eres líder, no puedes darte el lujo de hacer eso.
Pregúntate cada día ¿qué quieres? Acaso será la sobrevivencia, o el será el
éxito, o quieres la importancia. Como afirma John Maxwell, los mejores líderes
desean importancia y emplean su tiempo y energía en la persecución de sus
sueños.
Te propongo un ejercicio mental planteado
por Moishe Rosen para ayudarte a identificar tu sueño. Llena estos espacios:
Si yo tuviera _________________________________,
Haría ______________________.
La respuesta al ¿qué haría? es tu sueño.
Si trabajas en tu sueño añadirás importancia a tu vida.
Identifica y busca tu sueño. Hazlo
personal, alcanzable, perceptible, visible y extensible. Seguro que si quieres
ser importante y lo deseas, ese deseo te puede impulsar a dar lo mejor de ti cada día. Y a enriquecer la vida de quienes te rodean.
Mientras nos volvamos a encontrar
¡dedícate a añadir importancia!
jueves, 1 de septiembre de 2011
SE FIRME EN TUS ACTITUDES Y PERSEVERANTE EN TU IDEAL
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue
de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es
tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".
MAHATMA GHANDI
domingo, 28 de agosto de 2011
SACAR DE TÍ TU MEJOR TÚ - PALABRAS EN EL DÍA DE LA FAMILIA
Estimado(a)
amigo(a) haz click en el siguiente link y lee las palabras dirigidas a los
padres y madres el Día de la Familia del 28 de agosto de 2011.
martes, 9 de agosto de 2011
¿Qué significa cuidar de las personas que son importantes para mí? (5)
Hoy hablaremos de la ESPERANZA y de lo que podemos hacer para mantenerla en alto. De entrada es un tema complejo. Regresa en el tiempo de tu vida y recuerda todas aquellas decisiones que has tomado, por ejemplo: cuando decidiste tener una novia, cuando elegiste una carrera profesional, o en aquel momento que tomaste la gran decisión de casarte, formar una pareja, tener hijos, crear tu empresa, aceptar un trabajo,... Cada vez que tomaste una decisión en tu interior siempre albergabas la "esperanza" de que todo saliera bien.
Entrar en los terrenos de la esperanza, es adentrarse en el mundo de las posibilidades, no en el de las probabilidades, en donde es bastante seguro que las cosas sucedan. Esperamos poder conseguir algo o alcanzar determinado logro, incluso nos aferramos a la esperanza cuando nos encontramos en una situación complicada, para no caer en la depresión, porque confiamos en que pronto las cosas mejorarán. Y al confiar nos llenamos de estímulo, fuerza y tranquilidad.
La esperanza es el más grande don que le puedes dar a quienes te rodean. Es un poder que está en tus manos y un deber de darla a tu hijo, a tu pareja, a tu gente, en aquel instante en que alguno de ellos no pueda sacarla de sí mismo. John Maxwell, nos cuenta que Winston Churchill reconoció el valor de la esperanza. Fue primer ministro de Inglaterra durante algunos de los momentos más oscuros de la Segunda Guerra Mundial. Un reportero le preguntó en cierta ocasión cuál había sido la más poderosa arma de su país contra el régimen nazi de Hitler. Sin dudar por un instante contestó: "La que siempre ha sido la más poderosa arma de Inglaterra: la esperanza".
Un ejemplo de ello lo encontré, en nuestro reciente viaje de inmersión a Inglaterra con varios chicos del colegio. Me impactó sobremanera, cuando visitamos en Portsmouth el museo naval; allí pudimos ver la gran hazaña del Almirante Nelson, en la batalla de Trafalgar, quien defendió a su país de las fuerzas invasoras de Napoleon. Conviene recordar que Napoleón se hizo cargo de que en el mundo no existía potencia alguna capaz de refrenar sus ambiciones, fuera de Gran Bretaña, motivo por el cual se propuso aniquilar su poder, y como es sabido no lo logró.
En la medida en que tu hijo o tu pareja tengan esperanza, continuarán luchando, actuando como si fueran invencibles aunque sepan que no lo son, nadie nota la diferencia. Para tener esperanza hay que pensar con el corazón. No es lo que ocurre cuando tu estás, es lo que ocurre cuando NO estás. Para alimentar la esperanza busca a la gente que sea mejor que tú, busca a la gente que sea diferente a tí, busca a la gente que sea más fuerte que tú. Si quieres generar esperanza, cumple lo que prometas, cuida tu temperamento.
Cuando tienes esperanza, siempre es tiempo de hacer lo correcto. Cuando actúas con esperanza es como si te preguntarás ¿por qué no subir a una rama? es ahí en donde están los frutos. Entonces mantente cerca de tu gente. Disfruta del proceso de alcanzar el objetivo. Si no encuentras el camino, trázalo. No temas al fracaso, es el camino al éxito. Aprovecha cada día. Si te caes 7 veces, levántate 8. Nunca te rindas, los milagros ocurren todos los días. ¡Atrévete! y fuerzas imponentes vendrán en tu auxilio. La esperanza depende únicamente de tí; tú la construyes, sólo si tienes "determinación extraordinaria".
Este es el más importante de todos los trabajos que puedas tener en tu vida: MANTENER EN ALTO LA ESPERANZA. Tú puedes tener esperanza, si mantienes la actitud debida: "No hay situaciones sin esperanza, hay sólo hombres desesperanzados que han crecido alrededor de ellas". Marshall Foch.
Entrar en los terrenos de la esperanza, es adentrarse en el mundo de las posibilidades, no en el de las probabilidades, en donde es bastante seguro que las cosas sucedan. Esperamos poder conseguir algo o alcanzar determinado logro, incluso nos aferramos a la esperanza cuando nos encontramos en una situación complicada, para no caer en la depresión, porque confiamos en que pronto las cosas mejorarán. Y al confiar nos llenamos de estímulo, fuerza y tranquilidad.
La esperanza es el más grande don que le puedes dar a quienes te rodean. Es un poder que está en tus manos y un deber de darla a tu hijo, a tu pareja, a tu gente, en aquel instante en que alguno de ellos no pueda sacarla de sí mismo. John Maxwell, nos cuenta que Winston Churchill reconoció el valor de la esperanza. Fue primer ministro de Inglaterra durante algunos de los momentos más oscuros de la Segunda Guerra Mundial. Un reportero le preguntó en cierta ocasión cuál había sido la más poderosa arma de su país contra el régimen nazi de Hitler. Sin dudar por un instante contestó: "La que siempre ha sido la más poderosa arma de Inglaterra: la esperanza".
Un ejemplo de ello lo encontré, en nuestro reciente viaje de inmersión a Inglaterra con varios chicos del colegio. Me impactó sobremanera, cuando visitamos en Portsmouth el museo naval; allí pudimos ver la gran hazaña del Almirante Nelson, en la batalla de Trafalgar, quien defendió a su país de las fuerzas invasoras de Napoleon. Conviene recordar que Napoleón se hizo cargo de que en el mundo no existía potencia alguna capaz de refrenar sus ambiciones, fuera de Gran Bretaña, motivo por el cual se propuso aniquilar su poder, y como es sabido no lo logró.
En la medida en que tu hijo o tu pareja tengan esperanza, continuarán luchando, actuando como si fueran invencibles aunque sepan que no lo son, nadie nota la diferencia. Para tener esperanza hay que pensar con el corazón. No es lo que ocurre cuando tu estás, es lo que ocurre cuando NO estás. Para alimentar la esperanza busca a la gente que sea mejor que tú, busca a la gente que sea diferente a tí, busca a la gente que sea más fuerte que tú. Si quieres generar esperanza, cumple lo que prometas, cuida tu temperamento.
Cuando tienes esperanza, siempre es tiempo de hacer lo correcto. Cuando actúas con esperanza es como si te preguntarás ¿por qué no subir a una rama? es ahí en donde están los frutos. Entonces mantente cerca de tu gente. Disfruta del proceso de alcanzar el objetivo. Si no encuentras el camino, trázalo. No temas al fracaso, es el camino al éxito. Aprovecha cada día. Si te caes 7 veces, levántate 8. Nunca te rindas, los milagros ocurren todos los días. ¡Atrévete! y fuerzas imponentes vendrán en tu auxilio. La esperanza depende únicamente de tí; tú la construyes, sólo si tienes "determinación extraordinaria".
Este es el más importante de todos los trabajos que puedas tener en tu vida: MANTENER EN ALTO LA ESPERANZA. Tú puedes tener esperanza, si mantienes la actitud debida: "No hay situaciones sin esperanza, hay sólo hombres desesperanzados que han crecido alrededor de ellas". Marshall Foch.
Si en serio quieres mantener la esperanza, observa el potencial en cada situación y PERMANECE POSITIVO a pesar de las circunstancias. Que cuando otros los vean como problemas... tú los veas como retos... o como oportunidades.
Y mientras nos volvamos a encontrar, mantén la esperanza construyéndola alrededor tuyo. No te rindas.
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